Into The Down Under

That's the beginning of my new life!!

MORE ABOUT ME...

Life is too short and there are a lot of things to do, to think, to enjoy... it's terrible, isn't it? I feel fortunate to have the chance to live the life I have always dreamed. Till now for me as the majority of mankind it was surviving a hard everyday work, but I am starting to live my dream for some months.

DO NOT FORGET...

“Twenty years from now you will be more disappointed by the things that you didn't do than by the one you did do. So throw off the bowlines. Sail away from the safe harbour. Catch the trade winds in your sails. Explore. Dream. Discover.” Mark Twain

Mostrando entradas con la etiqueta Western Samoa. Mostrar todas las entradas
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Bye bye Samoa!

Al cruzar la línea del tiempo la semana pasada tuve una semana con dos martes, así que al volverla a cruzar hoy va a desaparecer el martes y será una semana que va de lunes a miércoles. Así que aún no dos horitas de vuelo y ya estaré en Fiji.

Back to Apia

Madrugón, desayuno y collar de flores como despedida es como empieza el día. Hoy tengo que conducir de regreso a Manase para dejar el coche y poder coger luego el bus hasta el ferri.

De camino me llevo una chica neozelandesa que no tenía transporte para llegar hasta Manase, así que nos vamos juntas y el viaje será más ameno.

El plan no ha salido bien porque hoy no hay más buses hasta las doce y yo quiero coger el ferri de esta hora, así que plan B, ahora me mí que me lleven. Autoestop en Samoa, donde me paran una pareja Australiana muy maja que me lleva hasta el puerto para regresar a Apia y poder coger así mi vuelo para mi siguiente destino: Fiji!!!

Savaii loop

Domingo en Samoa significa lo mismo que en todo el reto del Pacífico Sur, es decir, día de ir a misa y luego comer y descansar, así que cualquier cosa que quieras hacer debe ser por tu cuenta porque no hay ningún tour o excursión que opere.

Como me quedaba solamente un día hoy me he alquilado un coche y he recorrido toda la isla parando en los blowholes, iglesias de todos tipos, playas perdidas y caminos de palmeras metidos dentro de la selva. Sin duda, un día muy aprovechado que he acabado en un resort muy bonito de la costa norte de Savaii.





























Tanu’s Beach Fale

Entre ayer y hoy he hecho una buena sesión de relax, playa y bronceado del Pacífico Sur. Después de todo este tiempo por aquí no se si mi piel volverá a ser blanca otra vez o me quedaré ya medio mulata.
 
La vida aquí en Manase transcurre muy tranquilamente, básicamente parejas en su segunda luna de miel disfrutando de la tranquilidad que brinda la playa de Tanu’s Beach, un lugar perfecto para ver tanto la salida como la puesta del sol y entretenerse por la noche con las danzas tradicionales y bailes de fuego que organiza la familia que lleva el resort.


Manase

Aquí no hay quien duerma! Mi segunda noche en fale y tampoco he conseguido dormir. Toda la noche las olas rompiendo contra las columnas de madera con lo cual ha sido imposible pegar ojo. Así que a las 6 de la mañana he optado para levantar las cortinas de la fale y ver cómo salía el sol. Momento espectacular, lleno de tranquilidad, sintiendo la brisa en la cara, el ruido del mar y viendo como el cielo iba rompiendo en colores. Todo esto visto desde mi colchón medio cubierta con una sabana y la mosquitera….

Al levantarme como era muy temprano me he quedado jugando con el hijo de la dueña, que solo quería que le retratara y no paraba de seguirme, así que le he hecho una sesión de fotos y he desayunado con él para que estuviera distraído. Al acabar he recogido mis trastos y he ido a coger el bus que me llevará hasta Manase, donde pasaré los siguientes dos días en la playa. Aquí la gente es tan amable que hasta me han puesto una silla en la calle para que esperara el bus sentada.

Crossing to Savaii

Debido a que alargue mi estancia en Tonga, mi visita a Samoa se va a reducir a una semana. Ya no me puedo permitir cambiar más vuelos, así que habrá que recorrer las dos islas a toda prisa e intentar ver lo máximo que pueda. A falta de tiempo el alquiler de coche sería lo genial, pero como de presupuesto voy fatal queda descartado y a seguir con la aventura del bus local. Me dará menos flexibilidad y veré menos lugares pero me gusta la experiencia que ofrece.

Hoy, después de pasar la noche en una habitación más o menos limpia y sin arena que infecten más mis picaduras, hay que decir que han mejorado y ya no me duelen tanto las piernas. 


El señor neozelandés a primera hora ya me ha venido a ver, para ver que tal estaba y se ha ofrecido para llevarme hasta la otra punta de la isla, donde me ha dejado en el ferry y he cruzado para Savaii, la otra isla de Samoa.

A la llegada, bus local a Joelan y a dormir otra noche en la fale. Esta vez al lado del mar, por no decir encima del agua pero nada de casita de lux rollo honeymoon, sino que fale de cuatro palos y a los cuatro vientos. Esperemos que no sople mucho y pueda dormir esta noche.
















Samoa hospital

Visitar Lalomanu era el objetivo de hoy, pero debido a mis picaduras de mosquitos el plan se ha visto afectado un poco y he hecho un tour de un par de horas por el hospital. 

Un señor neozelandés que podría ser mi abuelo estaba tan preocupado por mis picaduras infectadas que me ha llevado al hospital de Samoa. Evidentemente estaban muy mal, ya que llevo más de una semana con ellas y cada día que ha pasado han ido a peor porque solamente tenía un iodo con que limpiarlas y la verdad con tanta infección poco hacia. Total que la historia ha acabado saliendo yo del hospital con unos veinte parches en las piernas. Sin duda, de foto, porque todo el mundo me miraba como si tuviera la lepra, pero creo que en un plis esto va a mejorar muchísimo!!

Namu’a Island

Hoy a primera hora, después de dormir en Apia me he ido a la estación de autobuses para coger uno de los famosos buses de colores para que me lleve hasta la parte este de Upolu. Típico de por aquí, y al ser la única “palagi” que rondaba por la estación, todo el mundo te pregunta a dónde vas, con lo cual, acabas encontrando muy rápido el bus que te tiene que llevar. Mochila dentro, y “palagi” sentada empieza a entrar gente y más gente hasta que ya no cabe nadie más. El bus arranca puntual y aquí empieza la aventura que no dura mucho porque a los diez minutos se para en una gasolinera y todo el mundo se baja. Yo ya pienso que me han dicho mal el autobús que tenía que coger, pero después de observar me doy cuenta que bajan todos porque hay como un tipo de supermercado más grande que el típico garito habitual de cinco metros cuadrados. Si el bus iba a tope antes de parar no os podéis imaginar cómo estaba después de las compras... Parece que han cargado para todo el mes!

En fin, después de esperar a que todo el mundo acabara con la compra y consiguiera meterla dentro el bus hemos arrancado de nuevo y hemos seguido dirección al este de la isla, primero bordeando la costa entre palmeras y bonitos acantilados y después adentrándonos en el interior subiendo por colinas verdes entre lluvia y selvas tropicales.

Aquí los buses paran cada cinco metros. Cada uno tira de la cuerda cuando esta delante de su casa, así que imaginaros cuantas paradas. Es como si el 15 del TMB de Barcelona parara en mi portería… Así que al cabo de dos horas he llegado a lo que es mi parada. El bus me ha dejado en un garito al lado de la playa donde les he pedido que me llamaran a la isla para que me vinieran a recoger. 

Efectivamente a los 20 minutos ha aparecido un chico con un barquito para llevarme a la isla, instalarme en mi “fale” y desconectar del mundo. Playa, sol, arena blanca, cocos y relax con un buen libro. Aquí no hay ni electricidad. Solo os digo que la cena es a las 5:30 porque luego anochece y sin luz es más complicado coordinarlo todo…


Así pues, mi primera experiencia con lo ”básico, básico” ha sido aquí con la “fale”, la típica construcción de madera tradicional del pacífico, formada por columnas, tejado y unas cubiertas de hojas trenzadas para tapar los bordes por si llueve, hace viento o para dormir por la noche. Hay “fales” por todos lados ya que la gente sigue viviendo en ellas, y yo hoy voy a probar durmiendo en una “fale” a un metro del agua (recemos para que no haya ningún tsunami).

Samoa o Western Samoa

Para situaros un poco, Samoa, o lo que llaman Western Samoa para distinguirla de la American Samoa (territorio USA) que se encuentra en la isla vecina, es un país anclado en el corazón de la Polinesia que aún conserva sus formas tradicionales de vida. Está formada básicamente por dos grandes islas (Upolu y Savaii) cubiertas con densos bosques tropicales y rodeadas de increíbles lagunas. El paisaje es brutal, pero si creéis que Samoa es el típico sitio ideal de vacaciones para tumbarse en resorts de cinco estrellas y estar tomando el sol mientras te bebes un coctel vais muy equivocados. Aunque el presupuesto te lo permita aquí nada de esto… Samoa es: “Bienvenidos a lo básico” y cuando digo básico es muy pero que muy básico (solo deciros que me habían dado unos consejos pero me quedé muy corta cuando me imagine lo que significaba básico aquí).