Into The Down Under

That's the beginning of my new life!!

MORE ABOUT ME...

Life is too short and there are a lot of things to do, to think, to enjoy... it's terrible, isn't it? I feel fortunate to have the chance to live the life I have always dreamed. Till now for me as the majority of mankind it was surviving a hard everyday work, but I am starting to live my dream for some months.

DO NOT FORGET...

“Twenty years from now you will be more disappointed by the things that you didn't do than by the one you did do. So throw off the bowlines. Sail away from the safe harbour. Catch the trade winds in your sails. Explore. Dream. Discover.” Mark Twain

Sailing trip to the Paradise: Nuku Beach

Levantarse hoy después del “rum punch” ha sido todo un milagro pero había que ponerse en marcha porque un señor que conocimos ayer en el Yatch Club nos lleva a navegar, así que hay que aprovechar la ocasión para salir a explorar nuevas islas. Emily, yo y una pareja de franceses somos los nuevos tripulantes del velero americano.

La primera parada has sido en la isla de Nuapapu, donde hay la cueva “Mariner's Cave”. En ella se produce un fenómeno atmosférico muy peculiar: el mar condensa el oleaje bombeando agua a través de la entrada y cuando ésta se retira se condensa la humedad por unos momentos y se convierte en una densa niebla que desaparece casi inmediatamente. Al principio daba miedo meterte a pulmón libre por el túnel porqué se veía muy oscuro y no sabes a qué distancia está la salida, pero ha valido la pena recorrer los tres metros que separan la entrada con el interior de la cueva porque el efecto ha sido espectacular.

 

Luego hemos continuado hacia la famosa Nuku Beach, y al llegar he podido apreciar perfectamente lo que es el paraíso. Una pequeña isla con una playa perfecta de aguas turquesas y con cocoteros al fondo. Sin duda, PERFECTO!!! El mejor momento: tirarte al mar e ir nadando hasta la isla, llegar y tumbarte en la arena y ver que eres la única persona que está allí…

“Diving”, “feast” & “rum punch” en Vava’u

Jamás hubiera imaginado lo ocupado que sería el día de hoy… A las nueve de la mañana ya estaba enfundada en un neopreno y camino del arrecife para hacer dos inmersiones. La verdad, esperaba poder bucear con las ballenas, pero este año van con retraso ya que aun no han llegado, y segundo, no dejan bucear, solo hacer snorkel…

A la una regreso al puerto, ducha rápida y salida corriendo al “Feast Tongano”, una celebración a base de comida y danzas. Allí me esperaban Irene, Thibaul y Emily y nos hemos juntado con una familia que nos ha invitado a comer con ellos. Tengo que deciros que jamás había visto tanta comida junta y tanta hospitalidad por parte de los locales. Aquí llegas y en un momento te ofrecen compartir con ellos la comida y tomar un sitio en su mesa. Sin duda, es la hospitalidad del Pacífico Sur!!! 


Las danzas son otra de las claves culturales de Tonga y después de la comida diferentes grupos de chicas, chicos y mujeres han empezado a danzar. El baile más típico de las islas se llama lakalaka, y en él participan mujeres puestas en fila, ataviadas con hojas de árboles, flores y conchas marinas. Ha sido muy interesante poder ver las danzas como parte de un evento tradicional y no como un mero show para los turistas.

Finalmente hemos acabado la noche cenando en el Ovava y tomando el típico “rum punch” a base de ron y zumo de frutas. No sé qué tipo de ron lleva exactamente pero el “blackout” general que nos produjo fue asombroso!!

Tapana Island

Es domingo y esto en Tonga significa día sagrado y dedicado a la iglesia. Todos los locales van a su iglesia, a la católica, a la mormona o a la westley, no importa… Cada uno tiene la suya y el respeto por el domingo es máximo. No sé hace nada este día a parte de cantar en la iglesia, comer y descansar. Todo está cerrado y si quieres hacer alguna cosa es complicado ya que nadie está dispuesto a trabajar.

Ayer me enteré que en la isla vive una pareja de españoles des de hace veinte años, así que hoy les he llamado porqué les quería conocer y María, todo y ser domingo, ha organizado un taxi para que me llevara hasta la otra punta de la isla donde ella me recogería con la lancha.


María y Eduardo, ella valenciana y el vasco, son dos españoles que llegaron aquí navegando y decidieron quedarse en una pequeña isla llamada Tapana, donde montaron su restaurante, La Paella. Como no, no falta la decoración española, con banderas, toros y un pequeño tablao donde por lo que me han contado se anima los días que cocinan paella bajo encargo.
María sabe todo lo que uno necesita conocer para recorrer Vava’u, y entre charla y charla, me comenta que hay una catalana que ronda por aquí hace unos meses y que se acaba de comprar un velero. Así que ya os podéis imaginar cual ha sido mi siguiente objetivo… Neiafu es como un pueblo, y a media tarde ya conocía a Irene y sus amigos, y por la noche ya cenaba con todos ellos.

Vava’u Islands group

Otro día de madrugón en la agenda ya que tenía que regresar a Tongatapu para coger el vuelo que me llevaba al grupo de islas de más al norte. A las cuatro de la mañana ya estaba en pie y a las cinco ya estaba sentada en el ferri con la canción de Titánic de fondo. No era un muy buen augurio que digamos para empezar el día, pero hay que decir que la vuelta fue mucho más placentera y no se repitió la experiencia de la ida… Poca gente y todo un banco para mí con he dormido todo el viaje. Al llegar al Nuku’alofa, me he tomado mi último desayuno en el Friend’s Café antes de ir hacia el aeropuerto para coger la avioneta hasta Vava’u, un archipiélago formado por 50 islas, con paisajes de brillantes colores, lagunas azules, playas de arena blanca coralina y plantaciones de cocoteros. En definitiva… El paraíso que ando buscando!

Eua

Eua, se encuentra en el mismo grupo de las Tongatapu y es la isla de mayor diversidad natural y paisajística del país. Sus colinas contrastan con el carácter llano de Tongatapu y está cubierta por agradables bosques. 

Hoy, la dueña de la “Guest House”, por 40 pangas por persona, nos ha hecho un tour por la isla que nos ha permitido visitarla en un día. Hemos empezado por los llamados “The Gardens”, una zona rocosa al lado del mar con caballos salvaje, luego parada en una cueva con un árbol impresionantemente grande, visita de varias playas y comida en una de ellas. La dueña nos preparó unos sándwiches, y mi sorpresa ha sido encontrarme con un sándwich de espaguetis!! Estaba malísimo pero no había nada más y como me moría de hambre…

Por la tarde hemos recorrido la zona norte, con espectaculares acantilados y a la vuelta parada en la mini tienda a ver que podíamos comprar para cenar. Digo a ver que podíamos comprar porque aquí las tiendas son muy pequeñas, tienen lo básico, y cuando digo básico me refiero a arroz, noddles chinos y cuatro cosas más. Incluso en la paradita de verduras no puedes elegir. Hoy solo había zanahorias, cebollas, judías y taro, las típicas patatas malísimas de aquí. Así que la cena ha sido a base de unos noddles incomibles con estas verduras más o menos sofritas con un aceite de no sé qué y con un toque de leche de coco que ha hecho que los noddles quedaran todos pegados tal como si hubiéramos echado pegamento. En fin, que hoy sin duda, no ha sido el mejor día culinario y tal como son las cosas por aquí creo que voy a estar días en comer bien…

Experiencia en el ferri…

Vaya aventura la de hoy!! Destino: Eua, una isla situada al este de Tongatapu a la que en teoría llegas después de un viaje en ferri de dos hora. Digo en teoría porque este era el plan y la realidad ha sido otra. 



El ferri salía a las 12:30 y a las 11 en punto ya estábamos en el puerto. Había una cantidad de gente increíble! Resulta que ayer fue el último día de una serie de conferencias religiosas y hoy todos volvían a casa a la misma hora. Total, conseguir un billete ha sido toda una odisea… Parecía que regalaran los billetes porque textualmente había que pelear por ellos. Suerte que Alex, un alemán que lleva tres años viajando y tiene la mano rota en estos temas, se ha lanzado a la marabunta de gente y ha vuelto con cuatro billetes para el ferri. Hasta aquí todo más o menos bien y en línea de lo que puedes esperar por aquí. Ahora bien, el problema ha sido cuando hemos empezado a subir al ferri. Venga gente y más gente y maletas y más maletas. Ferri arrebozar hasta que no cabía nadie más… Os juro que creía que iban a meter a toda la gente y que el ferri se iba a hundir… Al principio hacíamos la coña, pero cuando ha habido un momento que no nos podíamos ni mover del lugar donde estábamos la cosa ya empezaba a ser preocupante. El año pasado se hundió un ferri por el mal estado que estaba y por la cantidad de gente que llevaba, así que todos cruzando los dedos para que no se repitiera la situación ya que bajar del ferri ya era imposible.

Finalmente, a la una, el ferri con overbooking ha arrancado y hemos empezado la travesía dirección a Eua. Lo que eran dos horas han acabando siendo tres, y hemos llegado todos mojados chorreando, ya que como hemos sido de los primeros en entrar no nos hemos podido mover de la cubierta y el mar que digamos no estaba muy tranquilo…. Pero bueno, después de la aventura, aquí estoy en Eua!!